Grupo de formación y desarrollo personal

Unas sillas puestas en círculo conforman el escenario donde el discurso se va transformando en acción. Los integrantes del grupo ocupan sus asientos, alguien coge la palabra y el grupo resuena, dejando al descubierto un rastro o tema que será llevado a escena para dramatizar. Durante la acción, y al ponerse en juego a sí mismo, cada cual se verá salpicado por preguntas que le atañen, dejando al descubierto cómo repite en su vida cotidiana ciertos roles fijos representativos de ciertas formas de pensar, sentir y actuar. Al dramatizar escenas cotidianas nos ponemos en juego desplegando nuestras expectativas, motivaciones, conflictos, creencias, deseos y otros aspectos que están en juego en los vínculos que establecemos.

La escena nos permite revivir de nuevo pasajes de nuestra vida que quedaron codificados en nuestra memoria organísmica de determinada manera, dándonos la oportunidad de reescribirlos de otra manera.Tomar conciencia del empeño en lo imposible es el camino que lleva a la necesidad de renunciar, al camino del duelo para poder vivir de otra manera.

La posibilidad de explorar otros roles no habituales en un ambiente sin riesgo permite a los integrantes del grupo preguntarse y responderse desde otros lugares, al tiempo que facilita una visión más completa de las situaciones y favorece la elaboración de respuestas más ajustadas a la realidad.

Al jugar escenas, volvemos a acercarnos a lo «traumático» desde una perspectiva menos defendida, lo que nos permite vivir aquello que quedó fuera de juego, porque es precisamente eso, lo que no pudo ser jugado, lo que nos tiene detenidos.  Representar escenas es una manera de que el cuerpo y las palabras se pongan a funcionar, dejando siempre un rastro a veces sutil donde «la otra escena» (el inconsciente) se presenta.

Y esto es precisamente una de las cuestiones fundamentales de nuestro psicodrama, que partiendo de lo común con otros, tiene un apellido («freudiano») que lo hace esencialemente diferente, no tanto en cuanto al medio que utiliza (el juego y la representación de escenas), sino al lugar a donde apunta.

Paul y Gennie Lemoine recogen las bases del psicodrama y realizan una re-elaboración a la luz de las teorías freudianas y lacanianas,  lo que va a aportar un respaldo teórico y dará un sentido a la intervención diferente a la de otros enfoques. Si bien el juego y la representación seguirán siendo los vehículos fundamentales, se van a añadir elementos propios de la teoría psicoanalítica que van a cambiar por completo la escucha y la forma de ver las escenas. Algo fundamental será  la atención preferencial a aquellas manifestaciones por donde el inconsciente asoma dando cuenta de verdades desconocidas que de alguna manera gobiernan nuestra vida desde la sombra.

A través del juego, ponemos bocarriba nuestras cartas, sin saber que lo hacemos, y es entonces cuando podemos quedar confrontados con nuestras propias repeticiones, con nuestros anhelos imposibles, propiciando la posibilidad de un duelo que nos permita liberar el deseo y reintegrarnos de otra manera en la vida.

Y esa es una de las cuestiones a las que apunta el psicodrama freudiano, al encuentro con lo que no puede ser, pues es precisamente en los empeños imposibles donde de alguna manera nos quedamos atrapados.  El duelo, dice Lacan, «es una frase no pronunciada, un gesto no realizado…», algo que nos impide soltar y dejar marchar lo que nos empeñamos en conservar.  Al representar, algo de lo que pasó desapercibido o quedó omitido puede volver a escena, reintegro que pondrá las cosas en su lugar y desde una nueva mirada, permitirá atisbar salidas inesperadas a lo que ser percibía sin salida. Eso sí, al precio inevitable de asumir una pérdida.

El psicodrama es una técnica grupal, donde serán los otros los que de alguna manera van a darnos las claves para poder desmontar aquellas películas imaginarias en las que cada cual se haya atrapado repitiendo una y otra vez las mismas escenas. Porque de alguna manera, es la película que nos contamos para salvaguardar nuestra propia estabilidad psíquica, la que nos impide acoger la realidad tal y como se presenta. El otro es un espejo que siempre me devuelve una imagen rota, porque nunca va a actuar según se lo espera, y eso será lo que poco a poco vaya moviendo la rigidez de las identificaciones alienantes en las que estamos atrapados. 

Formato

La propuesta que realizamos desde la Escuela de Psicodrama de Alicante, tiene un formato muy poco usual y un tanto arriesgado, pues se trata de un espacio abierto donde permanecer se reduce a una cuestión de deseo.

Nos tenemos que olvidar de una formación con un itinerario y un contenido fijos, sino que más allá del plan de vuelo inicial, los contenidos se van a ir construyendo estrechamente vinculados con la experiencia. El aprendizaje de contenidos teóricos psicoanalíticos y psicodramáticos es un proceso en espiral, por lo que a pesar de que el barco de la formación ya salió de puerto,  el formato en que está pensada permite la incorporación paulatina de nuevos exploradores en cada puerto, al igual que la posibilidad de que haya quien se baje del barco si el deseo les ha dejado de soplar en los oídos. Se trata de una apuesta arriesgada porque no ataremos a las personas mediante el compromiso, sino que las uniremos en el deseo. Sin duda, eso puede hacer inestable el viaje pero nadie dijo que la vía del deseo fuera un camino de rosas. Sin embargo, contamos con algo que nos permite poder plantearlo así, y es la firme creencia en aquello que ofrecemos. La riqueza conceptual y práctica del psicodrama freudiano, donde se aúna el enorme potencial del psicodrama como herramienta de exploración y el psicoanálisis como telón de fondo teórico que da cuerpo a la intervención, nos hace confiar en que el discurso que planteamos tiene el poder de despertar a las personas, ayudarles a cuestionarse y entrar en otros códigos que resultan enormemente enriquecedores y útiles para posicionarse de otra forma en la propia vida.

Nuestra experiencia nos lleva a plantear este espacio que recoge dos demandas:

Se trata de un espacio formativo, para quienes quieren aprender la técnica y aplicarla. A partir de la práctica, vamos a ir aprendiendo la teoría. 

Pero también se trata de un espacio de desarrollo personal, en tanto que el psicodrama sólo se aprende jugando con lo propio. Es desde ahí, que muchas personas se acercan a la formación a partir de éste interés en seguir profundizando en su proceso terapéutico. 

Estructura de cada módulo

Nos veremos un sábado de cada mes, de 10 de la mañana a 20 de la tarde y cada encuentro estará estructurado de la siguiente forma:

  • 10 a 11. Pequeña introducción sobre el trabajo del día.
  • 11 a 18. (Con descanso para comer). Tres sesiones experienciales de psicodrama freudiano.
  • 18 a 20,30. Teoría psicodramática-psicoanalítica tomando como base el recorrido expderiencial del día.
Metodología

La formación tiene un carácter esencialmente experiencial, lo que permitirá al alumno profundizar en el conocimiento de sí tan necesario para poder acompañar a otros, pues como ya sabemos: «sólo podemos acompañar hasta allí donde nosotros estuvimos».

El trabajo psicodramático permite experienciar el enorme potencial del psicodrama para producir «insigth», para producir sorpresa y abrir ventanas al inconsciente. No hay otra manera que aprenderlo que desde la experiencia, que permitirá integrar recursos técnicos a la vez que desarrollar una escucha analítica.

Tras el trabajo psicodramático, iremos a la teoría, para poder identificar, ahora ya con la referencia lo vivido, aquellas cuestiones de la teoría del psicoanálisis y del psicodrama que son fundamentales

Un grupo de formación no es exactamente un grupo de estudio, ya que nuestra formación incluye un aspecto práctico.


Es por eso que en ese “jugar” se van a encontrar obstáculos que tienen que ver con la subjetividad de cada uno, es decir con los puntos ciegos, los cuales constituyen una parte fundamental de nuestro aprendizaje; así pues  el grupo sin ser terapéutico tiene efectos terapéuticos.

Para ello los aprendices se van a comprometer desde su historia.

El grupo de formación puede ser pensado como un grupo de transición, en tanto tránsito de una experiencia.

Ya que precisamente de lo que se trata es de pasar por distintos lugares, por distintas funciones, produciendo un trabajo simbólico desde nuestra propia subjetividad.

Nosotros somos nuestro propio objeto de estudio, sin esta premisa es imposible el pasaje a la representación simbólica.

Lo contrario es seguir alienados en lo imaginario-especular; y demasiados son los que no se descabalgan de ahí.

Imposible para ellos colocarse en la fisura de la castración, alegando que «este grupo no es para mí».

Esta es una de las cuestiones más difíciles de este aprendizaje.

Aprendemos a aprendernos, y esto consiste en renunciar a ser el coordinador Ideal, también el alumno ideal.

 

 

Fechas 2021-22
  • 22 de Mayo de 2021. 
  • 5 de Junio de 2021. 
  • 3 de Julio de 2021. 
  • 25 de Septiembre de 2021.
  • 30 de Octubre de 2021.
  • 20 de Noviembre de 2021.
  • 11 de Diciembre de 2021. 
  • 29 de Enero de 2022.
  • 26 de Febrero de 2022. 
  • 26 de Marzo de 2022. 
  • 23 de Abril de 2022. 
  • 21 de Mayo de 2022. 
  • 18 de Junio de 2022. 
  • 16 de Julio de 2022. 

El temario será variable y estará sujeto a las cuestiones que a partir dle trabajo del grupo vayan surgiendo, con la idea de teorizar a pie de clínica. Es por ello que privilegiamos los emergentes al programa y el deseo al plan previsto. Nuestra experiencia nos dice que si la teoría no es atravesada por la pura experiencia, sólo queda como un concepto no operativo y desarraigado.

Dirigida a...

El psicodrama es una herramienta de gran utilidad para aquellos profesionales que trabajan con grupos de personas, desde quienes se dedican a la psicoterapia o la educación, a quienes lideran procesos de coaching en organizaciones y otras disciplinas relacionadas con la acción social. Sin embargo, está abierta a todos aquellos buscadores tengan el deseo de comprometerse en un proceso de trabajo personal profundo.

Tengas un interés relativo al aprendizaje de la técnica o te lo plantees como un espacio donde seguir profundizando en tu propio desarrollo, el grupo está abierto para tí. 

Coste de la formación

El coste de la formación será 100 Euros por persona y módulo, que se pagarán de forma trimestral y por adelantado. 

Dirección y docencia

La formación estará dirigida por Enrique Cortés y Carlos García (ambos psicoanalistas y psicodramatistas de amplio recorrido clínico y miembros de la Asociación Española de Psicodrama. AEP). 

Lugar

Aunque hasta ahora llevábamos a cabo la formación en una de las sedes de la Escuela de Psicodrama de Alicante (Plaza del alcalde Agatángelo Soler, 5 oficina 12), la situación actual, mediada por el COVID, nos ha llevado a buscar un espacio más grande que nos permita guardar distancias y estar bien aireados.

En adelante, los encuentros formativos mensuales se llevarán a cabo en «La carabassa creativa», un espacio en plena naturaleza con un encanto particular que se encuentra en el campo del Altet. Además de la energía que nos da el espacio de trabajo, también tenemos rincones agradables para la charla y el relax, espacios fundamentales para compartir entre-sesiones. 

 

Polígono I, Partida Balsares, 69A, 03195 El Altet – Elche, Alicante

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